Cuando emprendas tu viaje a Perú pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.

Que muchas sean las mañanas de verano en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.

Ten siempre a Machu Picchu en tu mente. Llegar allí es tu destino.
Más no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años, enriquecido de cuanto ganaste en el camino.


Kavafis: Viaje a Ítaca (Adaptación).

jueves, 31 de julio de 2014

DE LOS DIAS EN LA SELVA

Como ya anunciamos, en nuestro interés por conocer los distintos ecosistemas y tipos de paisajes geográficos de Perú, hemos estado algunos días en la selva... y vamos ahora a compartir la experiencia.

Bueno, debo comentar que algunos días las conexiones de internet que encontramos no son muy buenas, y no nos permiten incluir entradas en el blog, eso hace que vayamos con algún día de retraso... y que las últimas entradas las haremos una vez llegados a España. La experiencia en la selva la estoy contando la última noche de nuestro viaje en Perú -estamos en Lima y mañana regresamos-, pero aún nos queda contar el viaje en avioneta sobre las líneas de Nazca y la visita a la Reserva Natural de Paracas (parte en el pasado del Desierto de Atacama) y hacer alguna entrada final para hacer comentario de comidas -prometidas desde entradas anteriores-, grupos étnicos, curiosidades, etc.  Ya sé que una vez en casa la narración pierde parte del interés, pero me gusta cerrar el blog con la narración de todas las partes del viaje... así que, ya sabéis, si queréis tener la información completa del viaje podéis esperar aún un par de entradas al menos, aunque ya estaremos en casa. Salimos de Lima para España mañana viernes pero, por aquello de las 12 horas de viaje más las 7 horas de diferencia, llegaremos a España el sábado día 2... y después hay que llegar a Cáceres... entre viajes y esperas casi 24 horas de viaje.



Elegimos la zona de Puerto Maldonado para nuestro acercamiento al paisaje de selva por aquello de que era la zona de selva más cercana, y lógica, a Cuzco y alrededores. Nuestro destino ha sido la Reserva Nacional de Tambopata, junto al lago Sandoval. Llegamos a Puerto Maldonado, desde allí cogimos una barcaza con motor por el río Tambopata hasta confluir en el río Madre de Dios -uno de los afluentes más importantes del Amazonas- por el que navegamos río abajo. En un momento determinado debimos caminar, ya por un camino de la selva, unos kilómetros hasta enlazar con un punto en el que debimos tomar unas canoas a remo por una zona inundada de selva hasta desembocar en el lago Sandoval: es un lago de tipo herradura, resultado de la estrangulación de un antiguo meandro del río Madre de Dios convertido hoy en lago... después de una media hora de navegación en canoa llegamos a nuestro lodge, donde hemos estado alojados un par de noches.






El lodge, en plena selva, era agradable y cómodo. La intención, como es lógico, era hacer alguna incursión por la selva cercana para contemplar la flora e intentar visualizar algo de la fauna y recorrer el lago para, igualmente, ver fauna y flora. Hicimos un par de marchas, diurna y nocturna, por los alrededores del lodge y madrugamos para navegar el lago para intentar ver fauna interesante. La verdad es que el éxito de estas navegaciones por el lago fue sólo relativo: pudimos ver diversidad de caimanes, aves -cormoranes, loros y bandadas de guacamayos volando a gran altura- y algunos monos, pero, a pesar de perseguirlas con insistencia, no pudimos llegar a ver el animal estrella del lago Sandoval: la nutria gigante -o lobo de agua como aquí lo llaman-.









La Reserva Nacional de Tambopata contiene una importante biodiversidad; en nuestras marchas, como he dicho, pudimos observar una fauna y flora muy variada. La flora es exuberante, con multitud de tipos de árboles, palmeras, lianas,..., entre los árboles más impactantes están el de la nuez de Brasil -cuyos ricos frutos compramos en sanchezcorteses y similares-, con una explotación económica por los lugareños interesante, el árbol del caucho o el árbol de la quina, con importantes aplicaciones medicinales.















La fauna es riquísima: aunque por razones obvias de su carácter huidizo no pudimos ver especies como el ocelote o el oso hormiguero, que son frecuentes en la zona (por supuesto, tampoco anacondas que también existen en las zonas pantanosas próximas al lago), sí que pudimos ver otra gran variedad de especies, además de las mencionadas en los entornos del lago: insectos variados, múltiples tipos de hormigas, entre ellas las cortadoras de hojas, agupis -roedores de buen tamaño-, tarántulas, ranas, alguna boa pequeñita, diferentes tipos de monos difíciles de fotografiar... os dejo algunas imágenes:













En fin, aunque el tiempo que hemos podido estar en esta zona de selva ha sido reducido, poco más de un par de días, sí que podemos decir que han sido muy interesantes: esos sonidos constantes e inquietantes a todas horas del día que procedían de su interior eran realmente impresionantes... esperamos repetir la experiencia en otros marcopoleos.




Bien, esto es, de forma resumida, lo que nos han dado de sí estos días: como digo ya hemos sobrevolado las lineas -geoglifos- de Nazca y hemos visitado la Reserva Natural de Paracas, pero la experiencia la contaremos ya una vez aterrizados en casa.

Un abrazo colectivo.

2 comentarios:

  1. ¿Y nadie ha hecho ningún comentario de ese nido de amor? Aunque no tengo muy claro si es un dosel o una mosquitera, jeje. Un beso

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  2. Era una mosquitera, Rosa.
    Los ruidos, diurnos y nocturnos, de la selva eran espectaculares.
    Besos.

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