Cuando emprendas tu viaje a Perú pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.

Que muchas sean las mañanas de verano en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.

Ten siempre a Machu Picchu en tu mente. Llegar allí es tu destino.
Más no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años, enriquecido de cuanto ganaste en el camino.


Kavafis: Viaje a Ítaca (Adaptación).

jueves, 17 de julio de 2014

AREQUIPA LA BLANCA


Arequipa, la blanca, es una bonita ciudad: llegamos ya de noche y muy cansados, por lo que sólo salimos a probar una Cusqueña –cerveza nacional- y picar alguna pequeña cosa y… a dormir.


A Arequipa se le denomina LA BLANCA debido a que una parte importante de los edificios de su centro histórico, colonial, están construidos con una roca volcánica, parecida a la piedra pómez, muy blanca, porosa, bastante resistente a los terremotos y fácil de tallar escultóricamente. 
La ciudad recibió bastantes títulos en época colonial ya que fue una ciudad muy fiel siempre a la corona española, tanto es así que tardo en firmar el documento de la independencia, en el siglo XIX, varios meses después de proclamarse la independencia del país. Por ejemplo, tiene los títulos de Fidelísima y, tachín tachín, como Hervás tiene el título de Muy Noble y Leal Villa. Arequipa está a unos 2400 metros de altitud y rodeada de volcanes.



Arequipa tiene un casco histórico muy bonito y turístico, con su espléndida Plaza de Armas donde se ubican una gran Catedral y el edificio de la Municipalidad. En las cuadras de los alrededores (es la forma latinoamericana de llamar a las manzanas) numerosas iglesias y monasterios de distintas órdenes religiosas y multitud de casas coloniales de gran tamaño y, todas, con una estructura similar. El estilo decorativo de todas las fachadas, de iglesias y casas es el barroco mestizo, muy recargado y con elementos religiosos cristianos mezclados con elementos de la religiosidad anterior a la llegada de los cristianos a la zona.




De los distintos monasterios que visitamos (franciscanos, jesuitas,…) el más espectacular fue el Monasterio de Santa Catalina, un monasterio femenino de monjas dominicas, una auténtica ciudad de donde no salían las jóvenes de la nobleza que ingresaban como novicias y que vivían en casas independientes (con sus cocinas individuales) dentro del monasterio que estaba organizado en diferentes calles con nombres de ciudades españolas (Sevilla, Granada, Córdoba,…). Espectacular como he dicho.



También visitamos el Museo de los Santuarios Andinos; es un museo cuyo origen está en el hecho de haber encontrado en los años 90 los restos momificados de varias niñas, también algún niño, que fueron sacrificadas al dios Inti de los incas a más de 6000 metros de altitud. Además de las piezas arqueológicas de los enterramientos tenían expuesta a Juanita, la más famosa de las momias encontradas. Ya contamos algo parecido en el viaje a Argentina: allí visitamos un museo en Salta que también exponía el mismo tipo de momia: los niños de Llullaillaco. Es el mismo proyecto de investigación que se está desarrollando por toda la zona ocupada por los incas en la cordillera andina (dejo una fotografía de Juanita, pero es una foto de la guía ya que en el museo se prohibía hacer fotografías).


-desconozco la causa de que la imagen salga torcida: lo siento-

Por la tarde nos encontramos una vistosa procesión dedicada a la Virgen del Carmen.



Como sé que a algunos de los que seguís el blog os preocupa si vamos un poco de mochileros y nos alojamos o alimentamos mal, debo informaros que el hotel de Arequipa es un hotel céntrico y estupendo (os dejo foto de la habitación) y que nos fuimos a cenar a un restaurante de cinco tenedores de uno de los cocineros más famosos de Perú por su cocina de innovación y fusión: el restaurante se llama Chicha y el cocinero Gastón Acurio (por si tenéis curiosidad de buscarlo en internet).




Después de cenar nos dimos un paseíto por la Arequipa nocturna y nos tomamos un rico piscosour en una terraza con vistas a la Plaza de Armas y la catedral –una bebida nacional con pisco (un aguardiente, clara de huevo, limón y azúcar: muy rica-




…. y a la cama que estábamos cansados.


¡Ah, sí¡: el clima. En Arequipa tiempo bueno: un sol ardiente y muy luminoso –calor al sol-; por la noche: frío… toca abrigarse.


Nuestro siguiente ruta es en dirección al Cañón del Colca…. pero ya lo contaremos en otra entrada.


Besos de los dos.

2 comentarios:

  1. Qué envidia ¡Perú es un destino soñado!. Seguir disfrutando del viaje y hacer que nosostros también podamos hacerlo con vuestras crónicas :). Yo a partir del lunes también de vacaciones
    Bsssssss a los dos
    Montaña

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  2. Me ha gustado mucho el Monasterio de Santa Catalina ¡¡¡más fotos!!! por favor

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